¿Existe igualdad para las mulleres en nuestra sociedad?













La masculinidad es lo que cualquier persona hace para sentirse en control, en el centro, fuerte, importante, con el poder, arriba, es decir, “hombre”, y para no sentirse controlado, en la periferia, débil, sin importancia, sin poder, abajo, “mujer”. Pasamos el resto de la sesión analizando los méritos y los defectos de esta perspectiva. Así logramos mucho, porque se pudo ampliar nuestro concepto colectivo de la masculinidad en función de los requisitos intelectuales de todos las disciplinas y profesiones presentes, y a la luz de las varias vivencias que compartieron algunos miembros del grupo.La búsqueda de poder puede ser motivo de cualquier persona, y no necesariamente una del sexo masculino. La definición necesita un elemento que vincule más directamente esta estructura psíquica a los hombres como hombres, a su experiencia, al cuerpo masculino, y a su conducta.todavía siguen cultivando la personalidad autoritaria que ha caracterizado tradicionalmente a los hombres. Muchos varones, por ejemplo, mientras en la calle apoyan las demandas justas de los campesinos o de los trabajadores de la construcción, en la casa responden con un “yo no me hago cargo de chavalos” ante las demandas justas de su compañera de tener un tiempo para sí misma.



*Un hombre y una mujer que no se conocían, coincidieron en el mismo compartimiento del coche-cama de un tren.

Después de lo embarazoso de la situación inicial, ambos se acostaron.

El hombre en la litera superior y ella en la inferior.

A medianoche, el hombre se inclina en la litera, despierta a la mujer y le dice:

-Siento molestarla, pero tengo un frió tremendo ¿Podría usted alcanzarme otra manta?

La mujer se asoma y con un guiño de ojo le dice: -”Tengo una mejor idea….. ¿Por que por esta noche, y tan solo por esta noche nos suponemos que estamos casados? El hombre, encantado dice:
-¡De acuerdo, fenomenal!

Y la mujer le responde:
-¡Entonces huevón!… Párate solito y anda a buscar la manta…flojo de mierda o ¿¿¿acaso te pesan las bolas????…

**Son incontables las quejas de las mujeres sobre lo poco comunicativos e inexpresivos que pueden resultar los hombres. También los reproches por parte de ellos sobre lo agobiantes e imprevisibles que pueden llegar a ser ellas cuando conversan. Y es que hablar, hablamos la misma lengua, pero obviamente no utilizamos sus recursos de igual modo. Aunque no todas las mujeres son de Venus ni todos los hombres de Marte, es cierto que nunca se han educado igual y, sobre todo, que se han socializado de forma diferente. Vivencias, conocimientos heredados, sentimientos y puntos de vista hacen que la comunicación entre los sexos no resulte, a veces, muy fácil. Apoyándose continuamente en ejemplos prácticos, Pilar García Mouton analiza con rigor, pero también con humor, las curiosidades y los tópicos del uso femenino del lenguaje. ¿Por qué las mujeres suavizan a menudo sus expresiones diciendo, por ejemplo, que alguien es un poco tonto? ¿Por qué algo que sienta divinamente parece más sofisticado que aquello que apenas sienta muy bien? ¿Por qué tienden a relativizar las cosas con fórmulas del tipo Yo casi prefiero…? Además, repasa los temas de conversación, los silencios y las reglas de cortesía; la entonación y la supuesta manipulación a través de las palabras. Como afirma Álex Grijelmo en el prólogo, «esta obra aborda el asunto desde el interior de las mujeres: no tomando como referencia el sistema gramatical o el machismo histórico del diccionario, sino adentrándose en la mentalidad lingüística femenina para describir sus refugios, sus reflejos y su experiencia».



Las mujeres ganamos menos que los hombres. Las mujeres somos más golpeadas. Las mujeres tenemos más dificultades para acceder a cargos ejecutivos. Las mujeres solemos ser mostradas como figuras decorativas en la publicidad. Las mujeres sufrimos más el desempleo. Las mujeres cargamos mayor responsabilidad por los hijos. Las mujeres somos más discriminadas por la edad. Las mujeres tenemos menos escaños en el Parlamento. Las mujeres tenemos menos contratos en blanco. Las mujeres somos segregadas por el físico. Las mujeres tenemos más problemas laborales al quedar embarazadas. Las mujeres tenemos menos carteras ministeriales. Las mujeres somos más



Aqui tenemos la opinión de una mujeres en  la desigualdad laboral

Dulce Mela Siverio ( La Guancha, Castilla) 

Mi experiencia me confirma que la desigualdad existe. Para nada creo que se haya logrado la igualdad. En 2006 tuve una entrevista de trabajo para una empresa a nivel nacional. Estaba muy ilusionada, porque me dijeron que tenía un buen currículum, ilusión que fue decayendo cuando me dijeron que en la sede donde iría a trabajar, si me elegían, trabajaban trece personas y que sólo dos eran mujeres (frase que recalcaron). Hice una buena entrevista, pero volvió a caer el ánimo cuando me preguntaron si estaba casada y si tenía hijos (no tengo hijos, pero su conclusión seguramente fue que con 30 años tendría muchas posibilidades de quedarme embarazada). Total que me quedé con mal sabor de boca, nunca me llamaron y eso que estuve insistiendo en que me interesaba muchísimo el trabajo. La desigualdad existe, por supuesto.

Ana Luisa Pérez (Madrid, España)

Soy una empleada de una empresa perteneciente al grupo del Banco Santander y estoy esperando un hijo. Esta empresa la semana pasada me dio una carta en la me dicen que no debo acudir a mi lugar de trabajo; de hecho no me dejan entrar en sus instalaciones. Lo único que puedo hacer es “aceptar una baja incentivada”. La verdad es que las mujeres no cuadramos muy bien en la vorágine de esta entidad y menos si estamos embarazadas. Pero, eso sí, la propaganda del banco nos bombardea todos los días con lo estupenda que es su política de conciliación. Sólo es propaganda.

Carmen Rodríguez (La Laguna, España)

Trabajo en la universidad, soy profesora, y afortunadamente en mi entorno laboral la igualdad es la norma, tanto entre el profesorado como a nivel de laborantes o de personal de administración. Hemos tenido rectoras, decanas, vicedecanas, incluso guardias de seguridad, y creo que diferencias… sólo las que podamos tener cada uno/a en su mente. ¡Ojalá en otros ámbitos de la vida fuera igual!

Ania Aparicio Havia, 42 años. (Madrid, España)

En casa del herrero, cuchillo de palo. Llevo 21 años (la mitad de mi vida) siendo interina para la Administración de Justicia, sin cobrar trienios, sin poder pedir traslado, sufriendo acoso laboral, ?mobbing?. En el resto de Administraciones se hacen concurso-oposición, en Justicia no, para regularizar laboralmente a este colectivo. Tengo 2 hijos menores, su padre está desaparecido, no cobran pensión de alimentos, mi sueldo es de 1.113,00 euros, ¿alguien da más?



En la actualidad existe una cuestión paradigmática: aunque la proporción de alumnas universitarias en carreras científicas ha igualado en rendimiento y desempeño a los varones, cuando estás se integran en el mundo de la investigación su porcentaje disminuye a medida que se asciende en la escala de responsabilidades.

La UNESCO (1998) realizó una investigación sobre la situación de las mujeres en el desarrollo científico en América Latina y observó la ínfima proporción de investigadoras en el nivel superior y su ausencia en los lugares de decisión. La investigación realizada en nuestro país, estudió al organismo de Estado que nuclea la mayor cantidad de investigadores en ciencia y tecnología que es el CONICET (Consejo Nacional de Investigación y Tecnología) donde existe la carrera de investigador, en la cual hay distintas categorías que van de menor a mayor jerarquía y son: asistente, adjunto, independiente, principal y superior.

Las mujeres ocupan en su mayoría la categoría más baja ( asistentes), igualan a los hombres en la categoría siguiente ( adjunto). Se calcula que hay dos hombres por cada mujer investigadora en la categoría científica. Y por último sólo el 8 % de las mujeres alcanzan la categoría superior.

Los límites de la participación de la mujer en la ciencia no son límites profesionales, sino sociales. Las científicas tienen la misma capacidad intelectiva que los hombres pero se las discrimina relegándoles trabajos de clasificación y catalogación de datos. Para poder acceder a puestos jerárquicos y de responsabilidad es necesario realizar estudios superiores de grado, a los cuales muchas veces las científicas se les dificulta realizar.

Fue en 1997 cuando la prestigiosa revista Nature publicó un estudio que demostraba porqué era el doble de probable que un hombre consiguiera una beca posdoctoral a que la obtuviera una mujer, pues mostraron que los evaluadores tenían preferencias por los hombres, sólo por el hecho de serlo.

En el CONICET nunca una mujer ha ocupado la presidencia y hay poca participación de estás en el directorio. La investigadora Noemí Girbal, de 56 años es la única mujer que en la actualidad forma parte del directorio, ella afirmó: “Hay más mujeres que hombres cuando se trata de becarios y de becarios iniciales, o sea cuando los esfuerzos requeridos en la carrera son menores y los sueldos son más bajos. Pero cuando se asciende en la carrera de investigador, que tiene cinco categorías, desde la mitad en adelante, el porcentaje femenino es muy bajo”.

Anteriormente hubo mujeres dentro del directorio designadas por el poder político y no por los científicos, como en el caso de Girbal, quien integra desde el 2001 el directorio como representante de Ciencias Sociales y Humanidades.

Un investigador en el CONICET gana el mismo sueldo siendo hombre o mujer, el problema es que pocas mujeres acceden a cargos altos donde los salarios son mejores. Es importante destacar que no sólo en el ámbito científico existe una mayoría de hombres en altos cargos, también en diferentes instituciones sociales (empresas, universidades, etc.) los puestos de responsabilidad, de mayor sueldo e importancia son restringidos para las mujeres.

Aunque en estos últimos tiempos las mujeres vienen ganando terreno y avanzan en el mundo científico, aún deben luchar por la existencia de una paridad sexual en los altos cargos, aún deben demostrar que ser mujer no es sinónimo de debilidad.

Por último, el análisis expuesto sobre las relaciones entre ciencia y género demuestran las barreras que dificultan el acceso, la permanencia y el desarrollo de las mujeres en el ámbito científico, razones suficientes para que el mundo de la investigación deje de lado los prejuicios y comience a transformar la cultura patriarcal en una sociedad igualitaria y justa.



Por que existe el machismo? – Porque de ilusiones también se vive. 

¿En qué se diferencia ET de un hombre? 
ET por lo menos intentó llamar a casa.

 
¿Por qué los hombres no corren el riesgo de tener la enfermedad de las vacas locas? 
¡¡¡Porque todos son unos cerdos!!! 


¿En qué se parecen los hombres a las pelotas de frontón? 
En que mientras más duro le pegues, mas rápido vuelven.

 

Edades de los hombres 
· Antes de los 29 son como el arbusto del jardin, duros y bien dispuestos. 
· Hasta los 49 son como el roble, fuertes y confiables. 
· Y a partir de los 50 son como los arbolitos de navidad, con las bolitas de adorno. 

¿En qué se parecen los hombres a las escobas?
En que sin el palo no sirven.

¿En qué se parecen los hombres a los caracoles?
En que tienen cachos, se arrastran, babean y de paso se creen los dueños de la casa.

¿Cuál es la diferencia entre un camion de cerdos y uno de hombres?      La matrícula.

¿Qué hacen los hombres despues de hacer el amor?     Estorbar.

¿Por qué Dios creó primero al hombre y luego a la mujer?  
Porque primero se crea el borrador y luego la obra maestra.

¿Qué hace un hombre leyendo una hoja en blanco?
Leyendo sus cualidades.

Por que los hombres tienen la conciencia limpia? – Porque no la han usado nunca.

Por que el hombre ladea la cabeza para pensar? – Para que sus dos neuronas hagan contacto.

Por que la inteligencia de un hombre no se puede pagar con dinero? – Porque no existe una moneda tan pequeña.

Por que Dios hizo primero al hombre y después a la mujer? – Porque echando a perder se aprende.

 



¿Cuál es la última botella que abre una mujer en una fiesta? – La de Fairy.
¿Por qué una mujer no puede ser guapa e inteligente? – Porque sería un hombre.
¿Cómo hacer feliz a una mujer el sábado? – Contándole un chiste el miércoles.
¿Por qué una mujer se conforma con hacer un puzzle en 6 meses? – Porque en la caja ponía de dos a tres años.
¿Cuántos negros hacen falta para limpiar una cocina? – Ninguno, eso es trabajo de mujeres.
¿Cuánto tarda una mujer en llegar al orgasmo? – A quién le importa.
¿Qué es una rubia teñida de moreno? – Una inteligencia artificial.
¿Qué son 20 rubias oreja con oreja? – Un túnel de viento.
¿En que se parecen las mujeres a las hormigas? – En que si les tapas el agujero se ponen como locas.
¿Qué hace una mujer con un folio en blanco en alto? – Reclamar sus derechos.
¿Por qué las mujeres tienen los pies más cortos que los hombres? – Para poder acercarse más al fregadero.
¿Cómo dar más libertad a una mujer? – Ampliándole la cocina.
-Una mujer viendo la T.V., los platos sin fregar y la cocina sucia ¿Cuál es el problema? La cadena es demasiado larga y le permite llegar hasta el salón.
¿Qué hace una mujer después de hacer el amor?… Molestar.
¿En qué se diferencian las mujeres de las niñas?… A las niñas las llevas a la cama y les cuentas un cuento, y a las mujeres les cuentas un cuento y luego te las llevas a la cama.
¿Por qué tienen las mujeres cuatro neuronas?… Una para cada fogón de la cocina.
¿Qué es una mujer?… El motor de una fregona

¿Cuándo irá la mujer a la luna? Cuando haya que limpiarla.
¿En qué se parecen las mujeres a los delfines?… En que se sospecha que tienen inteligencia pero aún no se ha demostrado.
-Una mujer atrapada en un ascensor con un hombre; la mujer empieza a meterle mano y dice: “Hazme mujer”… El hombre se quita los pantalones y dice: “Plánchamelos”.
¿Cuál es el miembro más largo de una mujer?… La escoba. 
¿Qué hace una neurona en el cerebro de una mujer?… Turismo.
¿dos neuronas?… No se sabe, aún no se ha dado el caso. 
Una mujer y un hombre saltan desde un piso 20, ¿quien llega primero al suelo?… El hombre, la mujer se para a limpiar las ventanas. -El hombre, la mujer va preguntando ¿es por aquí?, ¿es por aquí?. 
¿Por qué las mujeres no pueden coger el síndrome de las vacas locas?… Porque es una enfermedad del cerebro.
Se levanta el telón y aparece una mujer planchando, otra fregando y otra cocinando. Se cierra el telón. ¿Cómo se llama la película?… Un mundo perfecto.
¿Cuál es la mujer más inteligente de España?… Bibi Andersen. -La veneno.
¿Cómo llamarías a una mujer con medio cerebro?… Prodigio.
¿Qué es para una mujer un pasillo muy largo?… Un laberinto.
¿Qué es más difícil de hacer un muñeco de nieve hombre o mujer? Mujer porque su cabeza está hueca.
¿Qué es una mujer embarazada de dos o más niñas?… Un perfecto kit de limpieza. 



El debate social sobre la prostitución en España crece. Las presiones ejercidas desde distintos ámbitos demandando la intervención pública, crea la necesidad de analizar y tratar el tema de la prostitución, así como de adoptar una posición respecto al mismo.

El panorama generalizado de opiniones sobre esta materia no es muy alentador: por una parte, la mayoría del tejido social prefiere no definir un posicionamiento y el escaso segmento de la población que lo hace, tiene opiniones heterogéneas y muy variadas, aunque con un denominador común: la ausencia de la pers-pectiva de género.

Sin embargo el tratamiento de la prostitución no puede realizarse sin un análisis desde la perspectiva de género.

Los datos que se manejan sobre prostitución, indican que ésta es ejercida de una forma mayoritariamente abrumadora por mujeres y niñas, mientras que los consumidores de la prostitución son mayoritariamente hombres.

El origen de la prostitución se encuentra en la esclavitud y la trata de personas, en su mayoría mujeres y niños. Este fenómeno se mantiene vigente todavía en nuestros días, pero se olvida y se deslinda por com-pleto en el contexto actual cuando se habla de “prostitución”.

A pesar de que la trata de mujeres y menores con fines de explotación sexual es un hecho constatado que se mantiene en nuestros tiempos, e incluso crece, el debate público sobre la prostitución se nos presenta en la mayoría de las ocasiones desligado de esta evidencia y bajo un discurso confuso y equivoco, que provoca eternas dudas insalvables para la mayoría de la población.

Importantes intereses económicos empujan en la actualidad a centrar el debate sobre la prostitución en España, en la conveniencia o no de legalizar y reglamentar los prostíbulos, en la retirada o no de las pros-titutas de las calles, y en el reconocimiento o no de la prostitución como un trabajo más, con el corres-pondiente reconocimiento de derechos laborales para las prostitutas.

Y todo ello, bajo el equívoco e interesado paraguas del denominado ejercicio libre y voluntario de la pros-titución por parte de las mujeres, sin dedicar ni un segundo a su análisis desde la perspectiva de género y de los derechos humanos.

Choca que se demanden derechos laborales para la prostitución cuando el mundo que rodea la misma, en cualquiera de sus formas y variantes, se encuentra muy lejos de poder alcanzar un umbral mínimo de res-peto por los derechos humanos, sin reflexionar previamente sobre que tal vez ello se deba a que el respeto por los derechos humanos y la prostitución resultan absolutamente contrapuestos, e incompatibles.

La prostitución en una estructura diseñada por y para los hombres. La mujer convertida en una mercancía y en un producto para el consumo del hombre. El dominio del hombre sobre la mujer.

El uso de tópicos aparentemente inocentes e inocuos como: “la prostitución ha existido siempre y siempre existirá”, o “es la profesión más vieja del mundo”, como si se tratara de un fenómeno de la naturaleza, inalterable por la acción humana, está muy extendido y es comúnmente aceptado por la sociedad como un hecho con el que debemos convivir como lo hacemos con la lluvia, el sol, los terremotos o los huracanes.

Entendemos que debemos y podemos luchar contra la pobreza, las enfermedades, las guerras, etc. pero no contra la prostitución, porque se nos presenta como algo natural e inevitable que escapa de nuestras ma-nos.

El mantenimiento de estos falsos e intencionados clichés, ayuda a paralizar el análisis en profundidad sobre la prostitución y contribuye a mantener los privilegios, las ventajas y el dominio de los hombres sobre las mujeres.



 Ana María Sepúlveda, Chile:

“Me parece que el problema es por la testosterona, al ser el género masculino biológicamente agresivo, ya todos ellos manejan a la ofensiva, que ya es bastante grave hacerlo. La cantidad de accidentes de tránsito que los que el responsable es una mujer son mínimos, los mas grandes y graves accidentes siempre han sido responsable hombres y no pueden decir que la relación es porque manejan menos mujeres, porque si los hombres cometieran la misma proporción de accidentes que las mujeres, habría realmente bastante menos hechos de este tipo.”Bárbara Andrade Chile:

“Por supuesto que las mujeres ya que son mas cuidadosas, e inteligentes. También puedo asegurar que son mucho mas responsables, al beber antes de manejar”Isabel CordovaChile:

“Tanto hay hombres, como mujeres irresponsable frente al volante, he visto los dos casos, y por ende esta opinión, las mujeres son más agresivas y el hombre es imprudente y no tiene conciencia sobre todo cuando llueve y pasan a todo lo que da sin importarle a quien pueda mojar, es no tener conciencia por el peaton”Lucia, Chile:

“Los hombres son pésimos para manejar se creen que son muy importante y te apuran , te tocan la bocina no respetan nada. Si uno va con niños le importa un comino tirarte el auto.Los micreros son una peste y peligro para la mujer en el volante.
Yo personalmente manejo mal, porque soy lenta, me cuesta pasarme a otra pista, se me para el auto, en subida el auto se me va para atras, no se estacionarme en un pequeño lugar, un caos, ¿será por eso que me gritan tantos garabatos?.
Es que estoy en proceso de perder un poco el miedo,por eso cuando un hombre me tira la cabelleria encima y me pitea, no me queda nada más que hacer poner mi dedo central en posición andatate a la……..
discupe el garabato, así que si me ven por ahí conduciendo tenga paciencia conmingo ya.
Gracias”
Zoila  Juez, Chile:

“Hasta cuando el hombre contra la mujer?
Para determinar eso debiera tomarse un muestreo de 100 hombres y 100 mujeres que manejen más de 5 años y ver sus antecedentes accidentales.Si este fuese contundentemente cargado hacia uno de los dos generos,todavia habria que hacer otro muestreo igual. ahí recien podria saberse algo.”



Emeterio Uretra, Chile:

“Soy conductor hace varios años y en honor a la verdad creo que los hombres conducen mejor. Eso si, convengamos que las mujeres tienen cierta desventajas riesgosas en relacion a los varones por su intrinseca feminidad.
1. El riesgo de conducir con tacos altos. La posicion de los pedales y el piso del auto no permiten al calzado femenino
un buen desempeño. He visto a algunas damas que se sacan los zapatos al manejar, lo que tambien es incomodo.
2. El riesgo del celular. Las mujeres siempre manejan bien con las dos manos asidas firmemente al volante y con su cuerpo casi pegado a este.El manejar con una mano y con la otra en el celular las desconcierta y pierde atencion al trafico. Si lo ponen entre el hombro y la oreja se marean y pierden la perspectiva de la carretera al girar la cabeza 45 grados.
3. Riesgo del acompañante mujer. La conversacion entre mujeres estando una manejando es un riesgo mayor .Si el tema de conversacion es del tipo ´pelambre´ la desconcentracion en el manejo es total y fatal. En este ´trance´, invaden la pista contraria, se les olvida señalizar, se cambian de pista inconcientemente, frenan de repente, no respetan la cebra, pasan de largo del lugar de destino,etc.
4. Riesgo de falta de atencion. Las mujeres raramente pasan los cambios de memoria ,tienen que mirar fisicamente la palanca, cuando conversa mira a los ojos a la acompañante, si necesita mirar hacia atras generalmente no utiliza el espejo, gira su cabeza. Mira siempre hacia abajo para corroborar que esta presionando el pedal correcto. Si suena su celular este siempre esta atrapado en un vericueto debajo de todos los elementos que porta en su cartera haciendola perder el control del volante.
De una cosa puedo estar seguro, no queremos que ellas nuncan pierdan su feminidad. 

Fernando Fernández, Chile

“Los hombres conducen mejor, mucho mejor.
Las faltas mas importantes son : conversar por celular, maquillarse, velocidades que no corresponden con la via de circulacion, no concordancia entre los que piensan y lo que hacen, ejemplo señalizan que giraran a la derecha pero giran a la izquierda, ocasionan choques entre hombres pero ellas han cometido la imprudencia”
 Iván Nerd, Chile:“Es una pregunta que puede ser respondida solamente empleando
la logica y sentido comun sin necesidad que ninguno aun se suba al auto.
El hombre al tener un C.I. mayor que el de las mujeres deberia por definicion manejar mejor que ellas.
Las estadisticas oficiales del pais tambien lo corroboran
de un total de 4.122.842 conductores registrados 824.568 son mujeres y el resto son varones.
La tasa accidentabilidad entre el 1999 -2004 por manejo descuidado fueron las sgtes
Varones
Conductores = 3.298.274
Accidentes = 132.407
Porcentaje = 4%
Mujeres
Conductoras = 824.568
Accidentes = 74.291
Porcentaje = 9%
Por supuesto hay menos cantidad de accidentes de las mujeres con respecto a los varones pero la casuistica porcentual indica que los varones tienen menos accidentes”

Luis  Castillo, Chile:

“Mi persepción es la siguiente, creo que mujeres y hombres tenemos falencias al momento de tomar un vehículo para conducir. Un punto que me llama mucho la atención cuando veo a uma mujer frente al volante, y me pregunto Cómo podra esa mujer conducir con sus manos tan encogidas y su cuerpo pegado al volante, debe ser difícil maniobrar el auto o lo que sea, para reccionar en un momento de emergencia ?
Lo otro que tambien he podido observar en las conductoras, es que generalmente se adelantan a muchas maniobras y no respetan las señalizaciones de tránsito, haciendo prebalecer su condición de mujer, para estos casos la ley no expresa en ninguna parte el derecho a vía por ser conductora mujer, no es lo mismo cuando el hombre le cede el asiento en la locomoción colectiva por su naturaleza o estar embarazada y/o con un niño en brazos.
Por otra parte, el conductor hombre desconoce o no manifiesta conocimientos del reglamento de tránsito, una de sus faltas grave es que la mayoria de los conductores no respeta ni en ciudad o carreteras la distancia que debe mantener entre el vehículo que lo antecede y el propio, (por cada 30 km/hora un vehículo y medio) y esto se ve cotidianamente y es motivo de muchos choques- ó no.
_Señalizar un viraje despues de ejecutarlo
-Detenerse en vías del lado izquierdo
-Llegar a un cruse a alta velocidad
-No respetar el ceda el paso
-Adelantar por la vía derecha
-Circular por la pista izquierda a velocidad inferior a lo permitido
- Esta si que es gravísima, circular por las vías del gran santiago sin luces
-Circular con las luces en malas condiciones, por ejemplo muy altas las que encandilan al otro vehículo que viene de frente”



{junio 13, 2007}   La mujer en el deporte

Muchas de las actitudes de marginación hacia la mujer, (o de mujeres que se autoexcluyen) provienen de complejos derivados de la falta de diálogo y convivencia, asumido como algo normal entre jóvenes de diferentes sexos. El deporte como experiencia compartida es una de las formas más claras de superar barreras culturales negativas en discriminación de género.

Actividad deportiva

Son muchas las posibilidades de aplicar pautas para la educación en género desde el ámbito del deporte. Algunas necesitan para su aplicación un cambio en las reglas tradicionales del juego o el deporte. Detrás de estos cambios se intenta inculcar a quienes participan en la actividad deportiva un cambio de mentalidad respecto a “tradiciones” que relegan a la mujer a un papel marginal en la sociedad; trabajando por estos cambios con chicos y chicas desde las etapas más tempranas.

 Para que el deporte sea igual tanto para hombres como para mujeres, se van a acordar los siguientes puntos:

- Se acuerda crear, dentro del Consejo Superior de Deportes, una unidad con carácter permanente para desarrollar el programa «Mujer y Deporte».

-Igualmente, a través del Consejo Superior de Deportes se subvencionará a la Comisión Mujer y Deporte del Comité Olímpico Español. -Se acuerda la firma de un convenio entre el Consejo Superior de Deportes y el Instituto de la Mujer para promover el deporte femenino.

 -Se encomienda al Consejo Superior de Deportes que en todas las campañas o exposiciones para el fomento del deporte se aplique el principio de paridad.

-Se acuerda que el Consejo Superior de Deportes promueva estudios de investigación, análisis y estadísticas dirigidos a fomentar la igualdad de género en el deporte.



 No puede dejar de tenerse en cuenta el rol de la teología  feminista y los avances  obtenidos, aunque –en ocasiones- poco observados. Ejemplo  es el movimiento de Teólogas judías que lucha por dar a Lilith –la primera mujer creada por Dios el lugar que merece en la historia bíblica y de su pueblo.Según la mitología Lilith era rebelde y por eso fue expulsada del Paraíso, nada más y nada menos por no admitir ser criada de Adán.  Fue  tan rebelde esta mujer  que fue expulsada del paraíso y a Dios no le quedó otra opción que sumir a Adán en un sueño, extraerle una costilla y hacer de ella a Eva (Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía tomó una de sus costillas y  cerró la carne en su lugar. Y  de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre hizo una mujer y  la trajo al hombre. Gn 2.21-22). Al crearse Eva de una costilla de Adán fue creada  una mujer dependiente del hombre, algo que arrastramos hasta nuestros días.



En general, las tareas del mundo familiar recaen en las mujeres, son ellas quienes principalmente realizan las tareas domésticas y crianza y cuidado de los hijos. Si bien se observan diferencias al respecto de dependiendo del tipo de hogar al que pertenecen, los servicios que disponen, el aporte de las o los miembros al ingreso familiar, el número de miembros, el ciclo de vida de las familias, etc., se mantiene en las mujeres las tareas domésticas y de crianza. Los hombres, por su parte, tienen asociada como su función tradicional ser proveedores del hogar, aquellos que sustentan económicamente a los miembros de la familia. Esta asignación diferenciada de roles para hombres y mujeres, se ha denominado división sexual del trabajo que consiste en entender la forma que el sexo biológico determina las funciones que deben desempeñar las personas en sociedad: las mujeres a cargo de la reproducción social y los hombres de las tareas productivas.  

Con la incorporación de las mujeres al mundo laboral, esta división de roles se ha visto modificada, ya que muchas de ellas colaboran con los prosupuestos familiares en forma cada vez más determinante para la producción familiar. Sin embargo, la entrada de los hombres a la esfera doméstica no ha sido un fenómeno de la misma magnitud, dejando muchas veces que las mujeres continúen a cargo de las tareas que demanda este ámbito de la vida. En el caso de las trabajadoras remuneradas, es decir, de aquellas que han salido al mercado laboral a vender su fuerza de trabajo, significa una extensión de su jornada laboral muchas veces doblegada, con fuertes consecuencias en su calidad de vida.

La perspectiva de género se hace pertinente para acercarse a la forma en que las mujeres responden simultáneamente a las tareas que demanda el mundo del hogar y el laboral, ya que ella observa la forma que la construcción social y cultural de la diferencia sexual asigna roles sociales y identidades a las personas poniendo en una situación de discriminación de las mujeres respecto de los hombres.

Comprender que los roles asignados tradicionalmente a las mujeres condicionan la posibilidad de realizar acciones en el ámbito público. Es decir, las demandas y capacidades que las mujeres desarrollan en la crianza y las tareas domésticas determinan la incorporación de las mujeres al mercado laboral, y caracterizan las condiciones en las mujeres que trabajan remuneradamente. Esto permite tener un diagnóstico útil para futuras investigaciones o elaborar políticas públicas respecto de esta materia. Conciliar familia y trabajo, es decir, responder a las tareas que demanda el mundo familiar y laboral armónica y simultáneamente, es función principalmente femenina; incentivar las responsabilidades compartidas entre hombres y mujeres en las tareas domésticas y cuidado y crianza de los hijos, además de crear una estructura social que vaya en pos de descargar a las familias de estas responsabilidades, se vuelve central para avanzar en la equidad de género.

Por su parte, las modificaciones en la economía de los últimos quince años han cambiado las condiciones laborales de las personas en el mundo en general y en Chile en particular. La importancia de realizar este estudio radica en que el modelo económico que requería una estructura familiar patriarcal para su funcionamiento que sustenta la división social del trabajo (un varón padre proveedor y una mujer a cargo de las responsabilidades familiares) se ha visto modificado en sus fundamentos, generando en muchos casos un desacoplamiento de la división tradicional entre la vida pública y privada de las personas generado por el tradicional orden de género.

La creciente incorporación de las mujeres al mundo del trabajo en los últimos cincuenta años y la flexibización (interna y externa) del ámbito laboral, entre otras cuestiones, han generado un nuevo contexto social que reestructura la sociedad chilena tanto en su plano “público” como “privado” (el trabajo y la familia). Se producen nuevas realidades sociales que no se insertan en el entramado social, dado que el funcionamiento de nuestra sociedad no responde a este nuevo orden estructural y simbólico, generando tensiones y nuevas desigualdades entre hombres y mujeres.

Un estudio acerca de las condiciones que las mujeres están compatibilizando el mundo laboral y el familiar, a través de la manejo de bases de datos secundarias y entrevistas semi- estructuradas, permite tener un primer acercamiento a esta realidad considerando la importancia de las construcciones sociales acerca de la diferencia sexual influyen en la forma que las mujeres ingresan ala mercado laboral en condiciones de desigualdad. La información existente en nuestro país puede ser útil para visibilizar formas de discriminación de las mujeres si es interpretada desde una perspectiva de género. Para luego realizar entrevistas semi- estructuradas a mujeres de distintos niveles de ingresos, con hijos menores de 15 años y con o sin pareja.

Para realizar este trabajo, primeramente se expondrá una revisión bibliográfica acerca de la forma en que se han abordados los conceptos implicados en la investigación y de estudios relacionados con el tema. Es decir, a través de un análisis estadístico con la encuesta CASEN 1998, en busca de posibles relaciones de importancia para esta temática, y luego se complementa con la información obtenida en las entrevistas.

Si bien este trabajo pretende tener una visión integrada de la forma que las mujeres se integran al mercado laboral considerando su realidad familiar, una acercamiento a la legalidad envuelta en esta problemática y las políticas empresariales y gubernamentales son necesarias para tener en consideración los intentos fructíferos e inoperantes para descargar a las mujeres, son estudios necesarios para poder elaborar acciones pertinentes para mejorar las condiciones en que las mujeres se desenvuelve en el espacio público y los hombres en el privado, donde tal diferencia vivida por los sujetos es una escisión espacio temporal.



{junio 8, 2007}   Discriminación laboral

La búsqueda de las mismas oportunidades debe continuar una vez que la persona entra a formar parte de la organización.

Los datos demuestran que los hombres y las mujeres no suelen ocupar los mismos puestos en una organización, ni son contratados en los mismos sectores, por lo que nuestro interés se centra en analizar en qué grado se están produciendo estas desigualdades, para poder establecer estrategias que ayuden a subsanarlas.

Se hará referencia a la igualdad de oportunidades con respecto a la clasificación profesional, puesto que mujeres y hombres no suelen trabajar en los mismos sectores de actividad.

Tradicionalmente, las mujeres han ocupado puestos de trabajo relacionados con el sector servicios. También, el grado de igualdad que existe dentro de las empresas con respecto a la promoción de las personas. Es necesario fomentar la igualdad de oportunidades en las promociones, ayudando a que las mujeres puedan ocupar puestos de mayor responsabilidad.

Por último, la formación es el pilar fundamental para el desarrollo profesional. Es importante que las empresas ofrezcan igualdad de oportunidades en el acceso a la formación, para que, tanto hombres como mujeres, puedan mejorar su situación laboral.

¿Qué ocurre en la empresa?
El acceso de la mujer al mercado laboral no es uniforme en todas las categorías profesionales. Las mujeres todavía no llegan a ocupar puestos de responsabilidad en la misma medida que los hombres. Por ejemplo, la presencia de mujeres en cargos de responsabilidad en la Administración Pública no está aún equilibrada.

En cuanto a la distribución del empleo femenino según la categoría profesional muestra que la mayoría de las mujeres se encuadra dentro de la categoría profesional de administración (61 por ciento) y de cualificados de los servicios (60 por ciento) o bien dentro de la categoría de no cualificados (48 por ciento).

En concreto, el porcentaje de mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas ronda el 4 por ciento. Esta cifra contrasta con los datos de otros países europeos como Noruega (29 por ciento), Suecia (23 por ciento) o Finlandia (20 por ciento).

También, las mujeres tienden a concentrase en determinados sectores de actividad. Mientras que la mayoría de los hombres están ocupados en el sector de la industria, las mujeres ocupan principalmente puestos relacionados con el sector servicios.

Por eso, las empresas deben estimular la formación y promoción continua de las personas con medios específicos para que las mujeres puedan acceder a puestos de mayor responsabilidad con las mismas oportunidades que los hombres.

Esto se puede hacer a través de los planes de carrera para las trabajadoras, según datos del INEM, aunque más del 50 por ciento del total de los titulados universitarios de grado medio son mujeres, muchas no consiguen evolucionar dentro de su organización. Para ello, hay que valorar la carrera profesional a medio-largo plazo, ya que un planteamiento de la carrera a medio o largo plazo puede ayudar a retener el talento femenino.

Otros medios son el diseño de planes de carrera específicos, la promoción de acciones positivas en las actividades de formación, el fomento de las habilidades directivas en mujeres a través de posiciones con visibilidad y la transparencia en la clasificación profesional.

Otro modo de estimular la formación es a través de programas de sensibilización para la organización y específicos para supervisores y mandos. También, el aumento del control de cada persona sobre el puesto de trabajo. La flexibilidad no el único parámetro a evaluar para facilitar el desarrollo profesional de la mujer en la organización. Es importante tener en cuenta el control sobre esa flexibilidad.

Los programas de mentoring y redes informales son otra forma de fomentar la formación. Los programas de mentoring son aquellos en los que cada miembro puede contar con un tutor que le ayude en temas concretos como gestión de equipos, negociación de salario o habilidades comunicativas. También con la puesta en marcha de Focus Groups, que consisten en sesiones focalizadas de discusión para el descubrimiento y resolución de problemas.

La referencia a la igualdad de oportunidades en la formación profesional y la promoción profesional en la Ley Orgánica de Igualdad aparece en el Artículo



{junio 8, 2007}   El feminismo

El feminismo es un conjunto de teorías sociales y prácticas políticas en abierta crítica de relaciones sociales históricas, pasadas y presentes, motivadas principalmente por la experiencia femenina. En general, los feminismos realizan una crítica a la desigualdad social entre mujeres y hombres, y proclaman la promoción de los derechos de las mujeres. Las teorías feministas cuestionan la relación entre sexo, sexualidad y el poder social, político y económico.

A pesar de que muchas personas líderes feministas han sido mujeres, no todas las mujeres son feministas y no todas las personas feministas son mujeres. Algunas feministas consideran que los hombres no deberían tomar posiciones de liderazgo dentro del movimiento, pero la mayoría aceptan el apoyo de los varones.

El feminismo como movimiento social ha sido principalmente visibilizado como un movimiento de las sociedades occidentales en el siglo XX. No se encuentra asociado a ningún grupo, práctica o evento histórico en particular. Se crea a partir de la conciencia acerca de las desigualdades causadas por los sistemas sexo/género y de la búsqueda de la justicia social. Existen diversas formas del feminismo, como teoría, como práctica, como conciencia, como movimiento social internacional, nacional y local.

Algunos de los distintos feminismos son el feminismo cultural, el feminismo radical, el ecofeminismo, el anarcofeminismo, el feminismo de la diferencia, el feminismo marxista, el feminismo separatista, el feminismo filosófico, el feminismo cristiano y el feminismo crítico. En general, los grandes logros de los feminismos han sido visibilizar a las mujeres como seres humanos.

El feminismo radical es una corriente feminista que sostiene que la raíz de la desigualdad social en todas las sociedades hasta ahora existentes ha sido el patriarcado, la dominación del varón sobre la mujer. Considera que el patriarcado es una consecuencia necesaria del diferencialismo sexual, el planteamiento según el cual hombres y mujeres serían en esencia diferentes.El feminismo radical tuvo su origen en la segunda ola feminista de los años 60.

El feminismo marxista es una corriente de la teoría feminista que defiende la abolición del capitalismo y la implantación del socialismo como forma de liberación de las mujeres, partiendo de que el sistema capitalista conlleva la opresión de las mujeres, materializada en desigualdad económica, confusión política, moral burguesa y relacionales sociales insalubles.

El feminismo radical surgió en la década de 1970, y defiende que la sociedad moderna y sus construcciones (ley, religión, política, arte, etc.) son predominantemente el producto de los hombres, y están imbuidas de un carácter patriarcal



{junio 8, 2007}   Maltrato a hombres

La cifra de hombres agredidos va en aumento. El año pasado murieron 46 a consecuencia de malos tratos por parte de su cónyuge o pareja sentimental o por algún miembro del entorno familiar. La violencia doméstica es un factor social, no sexual. Además del miedo, se añade la vergüenza porque aún se tiene la creencia de que ser hombre y víctima de malos tratos son dos factores que no pueden ir unidos. En lo que va de año ya ha muerto uno a manos de su compañera.

Por vergüenza un gran número de hombres víctimas de malos tratos han silenciado durante años las agresiones que recibían por parte de su pareja. Se sigue creyendo que la violencia doméstica sólo la sufren y padecen las mujeres y los niños; en cambio, los datos demuestran que el maltrato a los hombres va en aumento.

Denuncias

Cada vez son más los hombres que se atreven a denunciar en comisaría que son víctimas de malos tratos, psicológicos o físicos, por parte de su compañera sentimental. No obstante, la realidad, como en cualquier otro tipo de violencia doméstica, es muy superior, y en el caso de los hombres esto se incrementa aún más.

En 1970 las feministas analizaron la violencia doméstica considerando exclusivamente a las mujeres como las únicas víctimas de malos tratos. Y 31 años después las ayudas psicológicas y económicas parecen dirigirse únicamente a las mujeres.

Los motivos que predominan a la hora de no denunciar las agresiones que padecen algunos hombres son la educación y el factor cultural. Por lo que el número de denuncias a mujeres por cometer violencia doméstica ascendería cuantitativamente. Vergüenza, ego masculino, hombría… son entre otros, los reparos que el hombre maltratado tiene y que, en la mayoría de los casos, son los pretextos principales por los que no las denuncian en las diferentes comisarías.



La palabra mujer aparece en todos los diccionario  –más o menos- de la siguiente forma: Mujer: persona del sexo femenino; esta persona cuando  llega a la pubertad; la casada (mujerona, mujeruca), con relación al , entre las que son comunes las reiteradas: raza, sexo, religión, más aquellas  no aceptadas por romper  lo marido; prostituta; de mala vida, mundana, casquivana, perdida, pública; mujer de su casa; la que gobierna, ejecuta los que haceres domésticos, cuidado de su hacienda y familia, etc.;  fácil, la considerada adorable sexualmente; fatal; mujer irresistible, seductora.Observemos la definición del hombre: Hombre:  ser animado, racional; por extensión todo género humano;  varón, criatura racional del sexo masculino; el que ha llegado a la edad viril, adulta; el que posee cualidades como energía, fuerza, valor, etc., consideraciones varoniles, entre otras.Por décadas la mujer ha sido víctima de la discriminación, bien por razones tradicionales y preestablecidas en una sociedad determinada, o las comúnmente encontradas en civilizaciones modernascotidiano,  lo normal, como  la inclinación por el sexo similar.La etimología de esta palabra proviene del latín y significa separar, distinguir, diferenciar una cosa de la otra, discriminación (o discriminación social);  es decir,   tratar a una persona de manera diferente. Muchas veces su origen se encuentra en decisiones  adoptadas respecto a otras personas, basadas  en razones que terminan en  prejuicios.Si bien es cierto que en el balance entre  hombre y la mujer existen diferencias biológicas, a ella  le adjudican valores negativos aportados por la sociedad, cuyo basamento socio-filosófico se fundamenta en el machismo. Esta deducción hace pensar que a pesar de las diferencias bio-psico-social entre lo masculino y lo femenino, la mujer se ha  ganado  su espacio en la sociedad y lucha por mantenerlo. Durante años para el hombre ha sido un instrumento sexual, destinado a la reproducción y a la atención del hogar, la familia y los hijos. Sin medios económicos de subsistencia no le quedó otra alternativa que asumir ese rol. Los tiempos cambian y la mujer logró, a través de su lucha, conquistas sociales y laborales, al enfrentarse el reto de trabajar en una entidad y en los menesteres del hogar, lo cual significó -sin la menor duda- una nueva y pesada carga para ella.La discriminación puede adoptar diversas formas -desde la sexual hasta la étnica- pero nos interesa la litúrgica, por  no faltar religiones donde es tabú que la mujer ejerza el sacerdocio.En pleno siglo XXI muchas  sufren desigualdades, el feminismo da miedo a diversos sectores, pero es hora de imponerse a las costumbres que las marginan y discriminan, en forma más o menos humillante, pero,   ¿Sin sufrimiento por parte de la mujer? Es costumbre gitana que si una mujer no es madre en los dos primeros años del matrimonio, repudiarla y tener ella que llevar consigo el calificativo de machorra, humillante para esta civilización.  En casi todas las sociedades y esferas de actividad la mujer es objeto de desigualdades, manifestada  en la familia, en la comunidad y el lugar de trabajo. Aunque sus causas varían de un país a otro, la discriminación contra la mujer es una realidad difundida y   perpetuada por la supervivencia de estereotipos,   prácticas y creencias culturales y religiosas tradicionales que la perjudican. En varios países del mundo se les priva de sus derechos legales, incluido el voto y el derecho de propiedad, diferencias que no tiene otro nombre que discriminación, flagelo que  obstaculiza el crecimiento económico,  la prosperidad y propicia la violencia en proporciones inusitadas.



{junio 8, 2007}   El maltrato a mujeres

El problema y las soluciones

El maltrato es una manifestación más de la violencia como forma de dominio social

  El maltrato es una manifestación más de la violencia como forma de dominio social, pero el hecho de que se la marginalice y se le quite importancia responde a la situación creada por la lucha por la igualdad y la liberación de la mujer. La incorporación de la mujer al mundo laboral, a la universidad y a la política provoca un problema de orden social. ¿Quién cuida y educa a los hijos? ¿Quién cuida la casa, hace la comida, limpia, plancha…?

Para mantener este orden social se utilizan todo tipo de trabas, económicas por supuesto, pero sobre todo ideológicas. Desde que nace se implanta en el sistema de valores de la mujer la importancia de la maternidad y del amor como objetivo vital. Después la circunstancias la obligan a tener que elegir entre trabajo o familia, trabajo o relación de pareja, etc.

  Con este panorama la agresión a la mujer es solamente un eslabón más de la cadena que la sociedad capitalista utiliza para someter y dominar; pero para la mujer maltratada la situación en la que está inmersa es como una pesadilla de la que no puede salir.

  Los esfuerzos encaminados a acabar con el maltrato tropiezan con varios escollos:

  • La opinión de los demás (entorno, familia, amigos) sobre el papel de sumisión de la mujer dentro del matrimonio.
  • La culpa derivada de esa situación de sumisión:“estoy comportándome mal, por eso me merezco un castigo”.
  • La falta de independencia económica y la necesidad de sacar adelante a los hijos.
  • La ley: las reiteradas denuncias de amenazas son archivadas porque“la policía no puede actuar hasta que se ha cometido el delito”

Para solucionar eficazmente las situaciones de maltrato es necesario tratar estos cuatro problemas conjuntamente.

“Lo fundamental es la denuncia, la información a todos los niveles de lo que está pasando. No se trata de escandalizar sino de mostrar una realidad en la que viven millones de mujeres” (Leticia Ramos, ex vicepresidenta general de la ONU para el desarrollo social y asuntos humanitarios)

  El aspecto legal presenta el problema central de considerar la agresión en el hogar como un caso más leve que otras agresiones, por participar de la idea de“correctivo” que está en la base de la violencia en el hogar. Es imprescindible igualar las penas con las penas por agresiones de otro tipo.

  Considerar delito y no falta cualquier tipo de abuso que se produzca en la relación de pareja.
Tener en cuenta la especial situación de gravedad que plantean las separaciones, con un incremento considerable de asesinatos.

  En cuanto a la independencia económica hay que exigir y agilizar el pago de pensiones de alimentos para los hijos, y primar en las ofertas de empleo a las mujeres con hijos a su cargo y a aquellas cuyo trabajo durante años ha sido ocuparse de la casa y que se encuentran sin opciones laborales.

  Prácticamente el cien por cien de las mujeres maltratadas necesita apoyo psicológico y terapia para recuperarse de las secuelas de la situación sufrida. Dicho apoyo debe ser gratuito.

  Las situaciones de maltrato no son normales, sino todo lo contrario y como tal tienen que ser tratadas por todos, desde familiares y vecinos hasta los medios de comunicación. Hay que denunciar siempre que se pueda, pero sobre todo desculpabilizar a las víctimas y no ser cómplices del agresor.

  Las asociaciones de defensa de la mujer y las casa de acogida son puntos de apoyo imprescindibles para las mujeres maltratadas. Proporcionan ayuda inmediata, asesoramiento legal gratuito, emprenden luchas colectivas de denuncia de situaciones extremas; pero ante todo devuelven a la mujer maltratada y a sus hijos la convicción de que nadie tiene derecho a golpearles sea cual sea la excusa utilizada para ello.



{junio 1, 2007}   Causas del machismo

El machismo ha sido un elemento de control social y explotación sexista en muchas culturas. Algunos factores que han contribuido a su supervivencia y continuidad son:

  • Leyes discriminatorias hacia la mujer.
    • Diferencia de tratamiento en el caso del adulterio: en algunas culturas, el adulterio, o el embarazo previo a la concertación del matrimonio son castigadas con la pena capital.
    • Necesidad del permiso del varón para realizar actividades económicas.
    • Negación del derecho a voto o de otros derechos civiles
  • Educación machista desde las escuelas o la propia familia, por el cual el proceso de enculturación trata de justificar y continuar el orden social existente. Eso incluye consideración de valores positivos la sumisión al marido, el matrimonio y la procreación como una forma preferente de autorrealización.
  • Discriminación en el ámbito religioso, en países de predominio musulmán, en determinadas ramas del cristianismo (como catolicismo), en los ortodoxos judíos, en el hinduismo, etc.
  • División sexista del trabajo, por el cual los hombres prefieren a otros hombres en puestos decisiorios (originalmente la división sexista se fundamentó en la diferente capacidad física y muscular, en la que los hombres tenían ventaja comparativa. En cambio, en las modernas sociedades tecnológicas la fuerza física es irrelevante, siendo inmensamente más importante las capacidades intelectivas y las habilidades sociales, sin duda eso ha permitido la incorporación de muchas mujeres al trabajo asalariado). También se refiere a un pago de salario menor a las mujeres que a los hombres a cambio del mismo trabajo.
  • Los medios de comunicación y la publicidad sexista, al realzar ciertas conductas o modelos como siendo los más adecuados o típicos de las mujeres.


{junio 1, 2007}   Machismo

El machismo engloba el conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a justificar y promover el mantenimiento de actitudes discriminatorias contra las mujeres y contra los que tienen comportamientos de tipo femenino no siendo mujeres.

Tradicionalmente el machismo ha estado asociado a la jerarquización y subordinación de los roles familiares en favor de la mayor comodidad y bienestar de los hombres. En ese sentido, se considera que es machista asignar el trabajo más reconocido o menos fatigoso para los hombres. También es parte del machismo el uso de cualquier tipo de violencia contra las mujeres con el fin de mantener un control emocional o jerárquico sobre ellas. De hecho, el machismo es considerado como una forma de coacción no necesariamente física, sino psicológica, siendo esta forma de expresión protectora una discriminación, ya que se ven subestimadas las capacidades de las mujeres alegando una mayor debilidad. El machismo, asimismo, castiga cualquier comportamiento femenino en los varones, lo que es la base de la homofobia

El machismo es considerado una opresión hacia el sexo femenino y una de las más importantes lacras sociales, según el movimiento feminista. A menudo está entre las causas de la violencia doméstica, también llamada violencia machista.



et cetera
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